Membresía
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La solicitud de membresía se realizará mediante escrito dirigido al Consejo, quien verificará el cumplimiento de los requisitos y resolverá sobre la admisión o inadmisión a trámite de la solicitud. Las solicitudes admitidas a trámite serán sometidas a la aprobación de la primera Asamblea General que se celebre.
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Los requisitos exigidos para poder ser miembro de esta Iglesia son los siguientes:
Ser mayor de dieciocho años.
Haber asistido por más de un año a la iglesia local de forma consecutiva (semanal) y habitual.
Hacer pública confesión de fe en Jesucristo como Hijo de Dios y reconocerle como Salvador personal.
Ser bautizado conforme a la doctrina de la Iglesia.
Mantener una conducta y un testimonio cristianos tanto pública como privadamente.
Suscribir las doctrinas y principios de la iglesia local (Base Doctrinal).
Aceptar las normas, requisitos y deberes contenidos en los presentes Estatutos.
Haber completado una formación personal en el evangelio de Jesucristo (duración aproximada de dicha formación de 1 año). Dicha formación será por medio del material que la Iglesia disponga y considere oportuno para garantizar que el creyente ha sido formado en el evangelio y doctrinas y confesión de fe de la Iglesia.
Adquirir un compromiso de sostenimiento de la Iglesia por medio de la oración, asistencia, participación y contribución económica (donaciones), según la capacidad y situación de cada creyente.
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Los derechos de los miembros de esta Iglesia son:
Recibir la asistencia, los servicios y las atenciones espirituales propios de una Iglesia Evangélica para con sus miembros en la forma establecida para ello.
Participar en las Asambleas Generales de miembros con voz y voto.
Tener facultad para ser elegido por el Consejo para desempeñar cargos y comisiones espirituales para el servicio en la Iglesia.
Poseer una copia del documento de membresía firmado por el pastor de la Iglesia.
Solicitar la participación pastoral en su casamiento, presentación de sus hijos y/o funeral.
Ser partícipe de los bienes comunitarios de la Iglesia en la forma establecida para ello, esto es: el local de culto y materiales propios de uso de las diferentes actividades de la iglesia, así como solicitar ayuda del departamento de Obra Social.
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Además de las contenidas en otros lugares de estos Estatutos, son obligaciones de los miembros de la Iglesia:
Asistir regularmente a los cultos y demás actividades de la Iglesia.
Contribuir al alcance de los fines de la Iglesia cumpliendo las comisiones o mandatos encomendados y libremente aceptados.
Contribuir al sostenimiento de la Iglesia con su asistencia, oraciones, convivencia fraternal, servicios propuestos por la Iglesia (y aceptados por el miembro) y donaciones periódicas, diezmos y cualquier otra ofrenda que el miembro quisiera realizar.
Cumplir y hacer cumplir lo previsto en estos Estatutos, en el Reglamento de Régimen Interno y en los acuerdos válidamente adoptados por la Asamblea General y por el Consejo de la Iglesia. Los miembros de la iglesia aceptan que las comunicaciones entre ellos y la entidad pueda realizarse a través de medios informáticos, electrónicos o telemáticos.
Respetar las cláusulas de salvaguarda de la identidad religiosa de esta iglesia, suscribir la base de fe y mantener conducta acorde con la misma.
Honrar al resto de los miembros de la Iglesia y especialmente a aquellos que ostenten cargos o responsabilidades, contribuyendo en cuanto les sea posible a la edificación espiritual de la misma
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Los miembros de esta Iglesia causan baja:
Por traslado a otra Iglesia de igual confesión. En este caso, y previa petición verbal o escrita, el Consejo de Iglesia extenderá la correspondiente carta de traslado.
Por voluntad propia, solicitándolo al Consejo.
Por dejar de asistir a las reuniones de la iglesia durante un espacio de cuatro meses consecutivos sin justificar causa alguna o notificarlo.
Por exclusión si abandona la fe y prácticas de la Iglesia.
Por decisión de la Asamblea General.
Por decisión del Consejo de Iglesia cuando existen motivos justificados: rebeldía, disturbio en la liturgia, falta de testimonio, conflicto con otros creyentes sin resolución, disciplina, falta de ética, murmuración, diferencias en doctrinas fundamentales, etc.

